MARI , Anbotoko Dama
Se presenta muchas veces en forma de Señora elegantemente ataviada, como se nos dice en los relatos de Durango. Aparece también en figura de mujer que despide fuego y que algunas veces arrastra una escoba y otras unas cadenas.
La morada de Mari son las regiones situadas en el interior de la tierra. Créese que las habitaciones de Mari se hallan ricamente decoradas con oro y piedras preciosas. Según se dice en Zarauz, en la cueva de Anboto, existen objetos que parecen de oro, pero al sacarlos fuera se convierten en palos podridos.
Mari pasa siete años en Anboto, siete en Oiz y siete en Mugarra.
García Salazar cuenta que una hija del rey de Escocia llegó a Mundaka y que ....”hicieron allí su pueblo y que estando allí, durmió con ella en sueños un diablo que llamaban en Bizkaia Culebro, Señor de la casa, y que la empreñó y ...la infanta fue preñada y parió un hijo que fue ome mucho hermoso y de buen cuerpo y llamáronle don Zuria, primer Señor de Bizkaia”
Se habla de dos hijos habidos de Mari: Atarrabi y Mikelatz; Aquel bueno y este malo.
